No se vale luz, no se vale, no es justo que por ser la harbana mayor te des el lujo de poner ese tipo de post cuando estoy a punto del colapso.
También conozco a ese amigo tuyo (y mío), sé de su despedida, de su dolor y del olor a puro que tanto le molesta. A mí los olores que me duelen son los que ya no voy a tener, ese aroma que te recuerda que estás en el hogar, ese aroma a casa propia, ese olorcillo que en puebla sé, no existirá. Me duele la fiesta de 15 años de la que no seré cómplice, me duele el 25 aniversario que no voy a organizar. Me hiere no ver el proceso de adelgazamiento de mi gorda.
Qué se extraña cuando se vive lejos? los pleitos!!!, los pequeños detalles cotidianos que no alcanzamos a apreciar: el baño y las interminables riñas por entrar primero, las mañas que les enseñé para abrir la puerta del mismo cuando hay alguien adentro (con el consabido dolor y apachurramiento de dedos); el violar los roperos para sacar la prenda que una de las hermanas no quiere prestar; pelear porque una quiere tele, otra música y io quiero leer en paz; discutir por el mismo mugre espejo cuando tenemos uno para cada quien.
Y entonces resultará como siempre… la habitación allá me quedará grande; no voy a tener a quien perseguir por toda la casa para darle un beso y recibir una patada; no tendré hermana menor (más alta que io) que juegue conmigo; no habrá noches de guitarra y canto:
(ella: ay ya cállate, me desconcentras
io: ash, ya vas a empezar, no me invites si no quieres que cante
ella: pos sí te invito, pero canta bajito porque me desafinas
io: vas a ver mugre juaneta, pero quién te va a seguir el rollo cuando io me vaya
ella: ya pues, que no me sale la pisada)
También conozco a ese amigo tuyo (y mío), sé de su despedida, de su dolor y del olor a puro que tanto le molesta. A mí los olores que me duelen son los que ya no voy a tener, ese aroma que te recuerda que estás en el hogar, ese aroma a casa propia, ese olorcillo que en puebla sé, no existirá. Me duele la fiesta de 15 años de la que no seré cómplice, me duele el 25 aniversario que no voy a organizar. Me hiere no ver el proceso de adelgazamiento de mi gorda.
Qué se extraña cuando se vive lejos? los pleitos!!!, los pequeños detalles cotidianos que no alcanzamos a apreciar: el baño y las interminables riñas por entrar primero, las mañas que les enseñé para abrir la puerta del mismo cuando hay alguien adentro (con el consabido dolor y apachurramiento de dedos); el violar los roperos para sacar la prenda que una de las hermanas no quiere prestar; pelear porque una quiere tele, otra música y io quiero leer en paz; discutir por el mismo mugre espejo cuando tenemos uno para cada quien.
Y entonces resultará como siempre… la habitación allá me quedará grande; no voy a tener a quien perseguir por toda la casa para darle un beso y recibir una patada; no tendré hermana menor (más alta que io) que juegue conmigo; no habrá noches de guitarra y canto:
(ella: ay ya cállate, me desconcentras
io: ash, ya vas a empezar, no me invites si no quieres que cante
ella: pos sí te invito, pero canta bajito porque me desafinas
io: vas a ver mugre juaneta, pero quién te va a seguir el rollo cuando io me vaya
ella: ya pues, que no me sale la pisada)
...hace rato una compañera de trabajo hablaba del dolor que le causa que su hija se le va (a francia por un año), que le preocupa que no sepa administrar el dinero que le van a mandar, que se inquieta que se duerma temprano y aproveche la escuela y el lugar donde va a vivir (con otras niñas mexicanas)... y voltean a verme y dicen que ha de ser hermoso ser como io: poder vivir sola, costearme mis estudios, trabajar todos los días y tener sueños... y si miro en retrospectiva a lo mejor no es tan malo ser io, a lo mejor vivir en cabo fue bueno, a lo mejor vivir sola fue bueno, a lo mejor saber que uno no muere de hambre fue bueno, a lo mejor ser independiente, pagar mis viajes, mi comida, mi ropa, mis gustos es bueno, a lo mejor trabajar desde los 13 y ser la hermana mayor (la responsable, la corregidora) es bueno... pero en estos momentos sólo sé que no quiero cerrar ciclos, que no quiero afrontarlos ni disfrutarlos y mucho menos deseo despedirme... NO!!!, no quiero, me rehuso, me duele, me lastima, quiero llorar, quiero abrazar a mi madre y decirle que la amo, quiero tener a mis hermanas por un lado y girtar con ellas por la calle, quiero una sonrisa de papá... tendré que esperar a que llegue la hora de la comida para estar de nuevo en el hogar, con ellos, y aprovechar cada instante...


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