la niña amoratada tiene miedo, cree que sus brazos de muñeca del rincón no son lo suficientemente fuertes, asegura (debido quizá, a que la experiencia la ha marcado) que sus piernas cansadas de andar y desandar pueden romperse de repente y hacerla caer, sabe que no es grande pero tampoco quiere llegar a serlo.
la señora mantaraya tiene miedo, cambiar de aguas implica siempre un alto riesgo, ella no conoce nunca los peligros de los lugares a donde viaja buscando (realmente qué es lo que está buscando?).
el vinagrillo tiene miedo, miedo de que su apariencia sea juzgada en todo momento, miedo de que a su alrededor no crezcan más que las hojas secas, miedo a que venga un viento fuertefuertefuerte y vuele su casa, su refugio, su morada, miedo de que no sea el hogar el que se vaya sino él mismo, sin rumbo y sin dirección.
el grillito tiene miedo, sabe que su canto no siempre será nocturno, le teme a que su grillofamilia no se sienta orgullosa de él, reconoce que ha perdido momentos muy valiosos siendo amigo de la cigarra y no de la hormiguita, pero ¿qué hacer ahora que el invierno se acerca y ya no hay tiempo?
la lunna tiene miedo, miedo de que su brillo no llegue lo suficientemente lejos para poderle abrazar, le causa pavor pensar en que la sueltan, pensar en aquélla caída libre que tantas veces ha soñado.
y io, io sólo tengo ganas de perderme en tu cuerpo una vez más.
la señora mantaraya tiene miedo, cambiar de aguas implica siempre un alto riesgo, ella no conoce nunca los peligros de los lugares a donde viaja buscando (realmente qué es lo que está buscando?).
el vinagrillo tiene miedo, miedo de que su apariencia sea juzgada en todo momento, miedo de que a su alrededor no crezcan más que las hojas secas, miedo a que venga un viento fuertefuertefuerte y vuele su casa, su refugio, su morada, miedo de que no sea el hogar el que se vaya sino él mismo, sin rumbo y sin dirección.
el grillito tiene miedo, sabe que su canto no siempre será nocturno, le teme a que su grillofamilia no se sienta orgullosa de él, reconoce que ha perdido momentos muy valiosos siendo amigo de la cigarra y no de la hormiguita, pero ¿qué hacer ahora que el invierno se acerca y ya no hay tiempo?
la lunna tiene miedo, miedo de que su brillo no llegue lo suficientemente lejos para poderle abrazar, le causa pavor pensar en que la sueltan, pensar en aquélla caída libre que tantas veces ha soñado.
y io, io sólo tengo ganas de perderme en tu cuerpo una vez más.


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