a ti qué te parece...?
La ciudad me mira con tus ojos,
las calles llenas de cansancio.
Esperando una nueva batalla,
todo sigue igual, como lo dejamos.
Un mar de otoño se muere en la acera,
la soledad me espera fuera.
Los parques abrigan oscuros
a niños sedientos de nostalgia.
Se mienten, se abrazan desnudos,
lloran y el sexo les abrasa.
Yo también dije esas mentiras.
Hoy no me pidas que las repita.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no soy ni seré tu mejor amante.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no somos ni seremos nunca los de antes.
De noche las camareras,
que ignoran mi existencia, a las que amo,
me sirven una cerveza y alardean
de los hombres que han devorado.
Malditas todas las mujeres
que me han herido, que me han negado.
Regreso a todos los lugares
en los que te amé loco y borracho,
el oscuro bar donde yo te convencí
de que mentir no era tan malo.
"No pienses en él esta noche
y dime que me amas, que él no te oye".
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no soy ni seré tu mejor amante.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no somos ni seremos nunca los de antes.
(ismael serrano - la ciudad parece un mundo)
de qué te acuerdas? de las noches en su habitación? de tu peregrinaje y de sus gritos? de la soledad y las carcajadas? del susto de aquella tarde cuando apareció como un ladrón a reclamar lo robado tiempo atrás? de no saber donde esconderte cuando sabías que vendría (porque todos los rincones los conocía ya)? del pastel de atún que tanto le gusto, sobre todo encima de su piel? de sus botellas (vacías de alcohol, pero llenas de sueños) y sus cigarrillos que más de alguna vez penetraron en ti? de las cervezas compartidas? del café a todas horas? de la lluvia sobre sus cuerpos?
o prefieres recordar los momentos en que no estaba, cuando lo buscabas en la estrella que te prometió, cuando recorrer la casa no era suficiente, cuando su aroma no se despedía al mismo tiempo que él, cuando el shampoo duraba más de lo normal, cuando la comida se echaba a perder, cuando las canciones no tenían el eco de su voz, cuando sus fotografías no servían de nada.
y si mejor hablaras de lo bueno que dejó? de los gritos y las vueltas, de las marcas; de las visitas al espejo, a la pared... de las largas charlas a su lado (tan productivas, tan llenas de miedos que salían corriendo y nunca regresaron); de las sonrisas que se escapaban por lo ojos y nunca, nunca, nunca por los labios; de las miradas que él le dirigía cuando venían a buscarte; de aquella caminata tan extraña, donde la gente los miraba pero en realidad no importaba nada; los columpios ¿recuerdas los columpios? ¿y los fuegos artificiales?...
y se fue, o se quedó demasiado adentro, ¿todo depende del punto de vista no?... y ahora su vida tan lejos y tan cerca, y la tuya tan distinta y distante...
lo siento alicia, hay momentos en los que me gusta recordar...
o prefieres recordar los momentos en que no estaba, cuando lo buscabas en la estrella que te prometió, cuando recorrer la casa no era suficiente, cuando su aroma no se despedía al mismo tiempo que él, cuando el shampoo duraba más de lo normal, cuando la comida se echaba a perder, cuando las canciones no tenían el eco de su voz, cuando sus fotografías no servían de nada.
y si mejor hablaras de lo bueno que dejó? de los gritos y las vueltas, de las marcas; de las visitas al espejo, a la pared... de las largas charlas a su lado (tan productivas, tan llenas de miedos que salían corriendo y nunca regresaron); de las sonrisas que se escapaban por lo ojos y nunca, nunca, nunca por los labios; de las miradas que él le dirigía cuando venían a buscarte; de aquella caminata tan extraña, donde la gente los miraba pero en realidad no importaba nada; los columpios ¿recuerdas los columpios? ¿y los fuegos artificiales?...
y se fue, o se quedó demasiado adentro, ¿todo depende del punto de vista no?... y ahora su vida tan lejos y tan cerca, y la tuya tan distinta y distante...
lo siento alicia, hay momentos en los que me gusta recordar...
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io también estoy cansada, esperando batallas nuevas, con un otoño que quema de adentro hacia afuera, que congela, que lastima... esta ciudad también parece un mundo, un universo entero... y él no está, no sé siquiera si vendrá, a veces no importa, otras importa de más. también a mí me convenció de mentir, de salir, de ser io. también io lo aborrecí sin saberlo, y al mismo tiempo lo adoré como ninguna, le agradecía más que cualquiera.
io no puedo evitar pensarme de nuevo en el piso, viendo al cielo y recordándolo, sabiendo que la soledad es fiel y grata compañera, no lo entenderías, no lo verías como io, no te dolería la sangre tanto como a mí, no te percatarías de que el brillo de sus ojos da vida, no escucharías sus murmullos de madrugada, no sabrías que los brazos no te pertenecen, que las piernas no son más que extenciones de su cuerpo, que el pecho nunca fue tuyo, que las venas saben a él...


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