Hace tanto que no entras en mí
que mi entrepierna te extraña
¿Es acaso este el lugar donde has decidido abandonarme
-en medio de un orgasmo y con el grito de tu nombre
aún en mis labios?
Debería, de todas formas, llevarme yo sola al éxtasis
demostrarte lo que mis manos aun me pueden provocar
Y sin embargo
-lo acepto abiertamente
estoy tan clavada al ritmo de tu piel
que los orgasmos sin ti
me saben tan solo a placer sin corazon.


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